El jefe de personal le indica a la aspirante a secretaria: "Señorita Rosibel: en el renglón donde dice: ‘Sexo’ debe usted poner: ‘Femenino’, y no: ‘Tres veces por semana’"... Doña Bucolia, granjera ella, tenía una vaca, y quiso que la vaca tuviera cría. Para eso fue a un pueblo cercano, Hediondilla de Abajo. Ahí consiguió un toro y lo llevó con la vaquita a fin de que cumpliera su natural función. Pero el toro no funcionó. Indiferente, apático, ni siquiera veía a la vaca. Doña Bucolia comentó con una vecina lo que había sucedido. "Dime una cosa -pregunta la vecina-. Ese toro ¿es de Hediondilla de Abajo?". "De ahí es, en efecto -contesta doña Bucolia, asombrada-. ¿Cómo supiste?". Responde secamente la mujer: "De ahí es mi esposo"... Don Vetustiano Garbanza, señor de edad madura, le contó a