EL SIGLO DE TORREÓN
Torreón, Coah.- La balística comparativa, el señalamiento de testigos y la identificación de una persona, no fueron elementos de prueba suficientes para girar una orden de aprehensión contra una persona implicada en un homicidio calificado, según el titular del Juzgado Primero del ramo penal. “En ese momento no había pruebas, pero la resolución no es definitiva”, dice el juez Octavio Sánchez Sánchez.
Por su parte, en la Procuraduría General de Justicia del Estado de Coahuila (PGJEC) insisten en que hay elementos para señalar a Saúl Castillo de la Torre, quien estuvo arraigado durante 17 días, como implicado en la ejecución del abogado Enrique Juárez Guerrero, de 47 años, el 13 de diciembre de 2006.
La prueba “del rayado del casquillo” (balística comparativa) acredi