“Artículo primero: Toda mujer casada debe gozar por lo menos 5 años de viudez... Artículo segundo: Para tal efecto el marido deberá irse de este mundo al llegar a la edad que las estadísticas señalen como promedio de vida en el varón. Si no lo hace pagará a su mujer una generosa indemnización por cada año que siga viviendo después del término citado... Artículo tercero: En todos los casos el esposo dejará a su viuda bien provista, de modo que si se decide a hacer cosas las haga por amor o por gusto, no por necesidad”... He ahí el texto de la iniciativa de ley que me propongo enviar al Honorable Congreso de la Unión. No me lo tomen a mal mis lectores masculinos, y reconozcan junto conmigo que los maridos somos una lata, sobre todo en la etapa final de la existencia, y que nuestras esposas,