Doña Tebaida Tridua anda ojerosa. No tienen sus ojeras ese secreto que Lara describió en una de sus canciones más bellas y menos conocidas: “Pestañas”, de las cuales dijo el Músico Poeta hablándole a su musa: “Conocen el secreto de tus ojeras, / y saben cuándo quieres y cuándo engañas. / Otra sería mi vida si la cubrieras / con el negro alambrado de tus pestañas”. Las ojeras de doña Tebaida son lisa y llanamente de insomnio. Pero no son prosaicas, pues revelan una honda inquietud espiritual. La ilustre dama no duerme porque cayó en sus manos el chascarrillo llamado “Barril trágico”, que viene al final de esta sección, y su lectura le provocó un súbito fenómeno de agripnia, vale decir coma vígil, letargia o ahipnosis que la ha tenido sin pegar los ojos desde el pasado lunes. Inútiles han si