Torreón, Coah.- Los rezos de Leticia fueron escuchados. El lunes por la noche las autoridades del Centro de Readaptación Social (Cereso) le otorgaron su libertad, la razón: la gravedad de su enfermedad.
Después de nueve años de estar en prisión, Leticia Rueda Rodríguez alcanzó su libertad. Ese Dios al que todas las mañanas y noches le reza, escuchó sus súplicas y ahora deberá enfrentar su enfermedad lejos de la prisión.
En la entrevista que Leticia concedió a El Siglo de Torreón unas horas antes de conocer que saldría libre, habló acerca de su fe en Dios, de cómo sus rezos le daban fortaleza y su única petición era poder estar cerca de su hija antes de morir. Ahora podrá luchar por superar su enfermedad junto a ella.
Ayer Leticia se comunicó a El Siglo de Torreón para informar que una