Doña Tebaida Tridua, presidenta ad vitam interina de la Pía Sociedad de Sociedades Pías, aprovechó sus vacaciones de Semana Santa para hacer un retiro espiritual, y regresó a la ciudad con nuevos fríos. Su primera acción fue vetar el cuento que aparece al final de esta columnejilla. Es una inane narración, y sin embargo la ilustre dama la calificó de “vitanda historia propia de goliardos”. Lean mis cuatro lectores el relato, y juzguen por sí mismos... Babalucas conducía un autobús urbano. Le pregunta una mujer: “¿Hasta dónde llega este autobús?”. Responde el badulaque: “Hasta las defensas”... “Ya no bebas más, amigo mío -le dice en la cantina Empédocles a Astatrasio-. La cara se te está poniendo borrosa”... El maduro señor le pregunta al médico que lo examinó: “¿Cómo me ve doctor?”. Contes