GÓMEZ PALACIO, DGO.- El riesgo está a la orden del día. Cada mañana, la bendición y el deseo de buena suerte, acompañan a los empleados que salen del hogar. La atención a las medidas de seguridad y la concentración en el trabajo son claves, nadie está exento de sufrir un accidente.
Los oficios son muchos, la naturaleza de cada uno marca sus propios peligros, algunos implican menor probabilidad que otros. Las estadísticas son claras, el número de accidentes laborales y las incapacidades permanentes indican el trabajo más arriesgado.
El proceso de aprendizaje o capacitación en el campo laboral orienta al futuro trabajador seguro. Los novatos en ocasiones pagan sus lecciones en carne propia, los años de experiencia también disminuyen los riesgos de accidentes.
A nivel nacional, el