
Los golpes son reales pero pocos se asombran
EL SIGLO DE TORREÓN
TORREÓN, COAH.- Cualquier otro día es uno de los sectores más problemáticos para la Policía, pero en el Viernes Santo, el Cerro de las Noas se llena de fieles que buscan purificar sus almas a través de mandas, rezos y el acompañamiento del vía crucis viviente de la colonia Jacobo Meyer.
En este día, la gente humilde y la ‘gente bien’ se funde en una ola de casi 12 mil católicos. Todos siguen la historia que se cuenta en este cerro y que desde hace 35 años tiene a Jesús García Hernández protagonizando al hijo de Dios.
Las 14 estaciones inician en calzada de los Misterios. Jesús García, albañil, aparece en medio de sus custodios, descalzo, el sudor corriendo por su rostro, quizá por la empinada subida, o por el trayec