TORREÓN, COAH.- A nadie le gusta la guerra y le pido a Dios que pueda haber paz muy pronto, de modo que las madres y los padres tengan a todos sus hijos de nueva cuenta consigo, declaró Edith Eva Eger, sobreviviente del campo de concentración de Auschwitz, Polonia.
La doctora en psicología, nacida en Hungría, dictó una conferencia en esta ciudad el pasado martes, denominada “El sin sentido de la vida” y ayer partió de regreso hacia Estados Unidos, donde reside.
La mujer, quien vivió la terrible experiencia de ser prisionera en un campo de concentración nazi a sus 16 años, dijo sentirse muy triste por esta nueva guerra y que el presidente Bush esté reaccionando en la forma que lo hace. “Desafortunadamente se dejó de lado la diplomacia”.
Refirió que durante la conf