El barrio del Ojo de Agua es el más entrañable y popular de mi ciudad, Saltillo. En sus umbrales nací, y traté a su gente. Conocí a Pancho Gámez, llamado "La Gallina", gran maestre de matachines, cazador y vendedor de pájaros, y en tal carácter -según rezaba su tarjeta de presentación- Secretario General del Sindicato Nacional de Captores y Expendedores de Aves Canoras, de Ornato y Similares de la República Mexicana. Conocí a Perfecto Delgado, hombre gordísimo, panadero de oficio y líder del partido tricolor, que decía hablando de sí propio y de su nombre: "Soy una contradicción viviente: ni soy perfecto ni soy delgado, y aunque pertenezco al PRI vivo del pan". Porque era panadero, como dije. Conocí a Otilio "El Zurdo" Galván, que llegó a ser campeón nacional de peso mosca. Cuando venció p