EL IMPERIO CONTRA-ATACA
Moisés Rodríguez Escobedo
Está resultando carísimo llevarle la libertad al pueblo de Iraq: Cada misil Tomahauk cuesta 600 dólares.
Jorge Bush advierte a las tropas iraquíes: “Ríndanse incondicionalmente porque de lo contrario serán juzgados como criminales de guerra”, al tiempo que misiles Tomahauk hacen blanco en los mercados de Bagdad.
En esta guerra donde la armada gringa combate con misiles guiados por rayos láser, donde los satélites fotografían las posiciones enemigas y guían las bombas inteligentes, los combatientes más que soldados son ingenieros en computación.
La defensa antiaérea iraquí pareciera que está equipada con puras resorteras, ya que los misiles Tomahauk explotan en Bagdad que es un contento. ¿Dónde están pues las armas de de