Impericio, joven sin experiencias amorosas, casó con Pirulina, muchacha que había conjugado en todos sus modos el conocido verbo "amar". En la noche de bodas, al terminar el primer trance de amor, pregunta Impericio: "¿Te gustó?". "¿Cómo que si me gustó? -exclama Pirulina-. ¿Qué ya terminaste?"... El padre Arsilio trataba de convencer a Astatrasio Garrajarra, el borrachín del pueblo, de que dejara la bebida. Le hizo una demostración: en un vaso lleno de licor fuerte echó un gusanito. Al contacto con el alcohol el gusanito feneció. "¿Viste eso? -le dice el sacerdote al temulento-. ¿Qué conclusión derivas?". Tartajea Garrajarra: "Que si bebo nunca tendré gusanos"... Pepito le pregunta a su madura tía soltera: "Tía: cuando el diluvio universal ¿tú estuviste en el arca de Noé?". "¡Por supuesto