EL SIGLO DE TORREÓN
TORREÓN, COAH.- El caso se complica. Nelson Aníbal, arraigado por un probable homicidio, reitera que fue torturado por ministeriales para confesar un crimen. Nora Solís, coordinadora de Homicidios desconoce la tortura. Manuel Solís, padre de una jovencita desaparecida señala: ?Para mí no es viable ningún ?chivo expiatorio?, quiero pruebas?.
En una habitación del hotel California, Nelson Aníbal Hernández Carmona relata que para firmar su confesión ?voluntaria?, los agentes ministeriales le colocaron una bolsa de plástico en la cabeza, lo tenían amarrado de manos por la espalda y con un embudo le echaban agua por la boca.
?Todo el tiempo me dijeron mentiras, que todo iba a salir bien, yo no más tenía que decir que conocía a Adela, luego cuando constataba la verdad me