El comprador callejero llega con su carrito a una casa. "-¿Tiene botellas de cerveza que venda?" -pregunta a la señora-. Y ésta, muy mal encarada, le responde con gesto hosco: "-¿Tengo cara de beber cerveza?" "-Muy bien -dice el del carrito-. ¿Entonces tiene botellas de vinagre que venda?"... La elegante señora sube al atestado autobús urbano y se disgusta porque nadie se levanta a darle el asiento. "-¡Qué falta de cortesía! -dice en voz alta para que todos la escuchen-. ¡Ya no hay caballeros! Una dama tiene que ir de pie porque nadie tiene educación". Un viejito se levanta. "-No señor -dice terminante la señora-. Usted también debe ir sentado". "-Permítame" -dice el viejito-. "-De ninguna manera, siéntese". "-Por favor". "-Nada -repite enérgica la señora-. Ya le dije que siga sentado". Y