¿Recuerdan mis cuatro lectores el viejo cuento del mago que entretenía a los pasajeros de un barco en tiempos de la Segunda Guerra? Hizo desaparecer una carta de la baraja. Un fementido perico que veía el acto gritó desde atrás en son de burla: "¡Éjele! ¡Se la escondió en la manga!?. El mago, mohíno, procedió a desaparecer una moneda. "¡Uh! -se burló el maldito loro-. ¡Se la puso en el cuello de la camisa!?. En ese momento un torpedo dio contra el barco, y el navío se fue a pique. El mago y el perico se vieron juntos de pronto flotando sobre un tablón de la cubierta. "¡Me doy! -dice el perico todo asustado-. ¿Dónde ingaos pusiste el barco??... Llega el técnico electricista y le dice al señor de la casa: "Vengo a ver la congeladora?. El tipo se asoma a la escalera y grita: "¡Vieja! ¡Aquí te