Doña Martha Guadalupe Espinoza es atendida con indiferencia por su médico quien apenas la voltea a ver.
TORREÓN, COAH.- A doña Martha Guadalupe Espinoza se le atoran las palabras en la garganta por el coraje, pero no se doblega. A pesar de todas sus enfermedades aún tiene fuerzas para denunciar la prepotencia y la indiferencia del personal médico del Instituto Mexicano del Seguro Social.
Doña Martha habla como gritando, a sus 68 años padece de todo un poco: del corazón, angina de pecho, hipertensión, diabetes, de la columna y hasta de una tifoidea. Por eso por lo menos una vez al mes debe acudir al Seguro Social para atenderse de sus males.
Ni sus achaques, dice, la enferman tanto como el trato prepotente y la indiferencia de su doctor. Cada vez que entra al consultorio apenas si la