EL SIGLO DE TORREÓN
TORREÓN, COAH.- Los reclusos del Cereso de Torreón cocinan al aire libre y a ras del suelo, los castigados o segregados no tienen baños, los espacios no tienen suficiente iluminación y ventilación, y hay unos 20 enfermos mentales que no reciben la atención adecuada y cuyos módulos tienen goteras y carecen de higiene alguna. Aunque las autoridades del penal han atendido los señalamientos realizados por la Comisión de Derechos Humanos, las áreas a rehabilitar aún no entran en funciones.
David Omar Sifuentes Bocardo, segundo visitador de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Coahuila (CDHEC), informó que se han realizado ya dos visitas al Centro de Readaptación Social (Cereso) de Torreón, una para detectar anomalías y otra para verificar los avances en torno a