¿Yo? ¿Profanar yo el postrer día del año con insensatas lucubraciones de política? Lejos de mí tan temeraria idea. Dejo de lado el plectro; me quito los coturnos, y abandono la toga pesada del magíster. No creo alterar el destino de la República si hoy no la oriento como cada día. Y si lo altero será sin intención. Séame permitido, entonces, exornar esta columna inane con una rápida sucesión de cuentecillos... Un veracruzano -por cierto alvaradeño- leía el periódico del día. Le dice a su amigo, de Alvarado también: "¡Oño! ¡Agarraron a un terrorista de la ETA!". "¡Uta! -exclama el amigo-. ¡Cómo le dolería!"... Babalucas fue a la tienda de departamentos a devolver la corbata que alguien le había regalado en Navidad. "¿Por qué la devuelve usted, señor?" -le pregunta la encargada. Explica el b