Se casó Simpliciano, candoroso joven sin ciencia de la vida. Al empezar la noche de bodas toma en sus brazos a su flamante mujercita y le pregunta con insinuante voz: "Dime, amor mío: ¿te gustaría que tuviéramos un bebito??. "Sí? -responde ella ruborizándose al pensar en la amorosa insinuación oculta en la pregunta. "¿De veras te gustaría que tuviéramos un bebito?? -vuelve a preguntar Simpliciano con voz más insinuante aún. "De veras, mi vida? -repite la muchacha apretándose mimosa contra él. Entonces Simpliciano abre su maleta, saca una vieja máquina de escribir portátil, pone en ella una hoja de papel y empieza a escribir afanosamente: "Querida cigüeña...?... Otros novios se casaron y fueron de luna de miel a San Francisco, California. Estaban en pleno deliquio amoroso cuando de pronto e