EL SIGLO DE TORREÓN
Todo fue quietud. Las calles de la Comarca Lagunera lucieron vacías la mañana de ayer 25 de diciembre y la presencia de automóviles particulares, así como taxis y camiones del servicio público disminuyó a más del 50 por ciento luego de las fiestas de la noche de Navidad.
Aunado a la fría mañana decembrina que aunque soleada tuvo un viento gélido, los peatones prácticamente desaparecieron y hasta los establecimientos comerciales que abrieron en el día festivo, lo hicieron hasta después de las once horas.
Atrás quedaron las prisas de los días previos en que no sólo el centro de la ciudad, sino los mercados y los ?malls? del sector oriente, lucieron abarrotados de la gente que buscaba lograr los mejores precios y artículos para sus regalos de Navidad.
La afluencia de