La señora llegó a su casa del trabajo. De inmediato su esposo fue hacia ella, la abrazó y empezó a darle besitos en el cuello al tiempo que le desabotonaba la ligera blusa. "Por favor, querido -lo frena ella-. Cuando llego a casa quiero olvidarme de lo que hago en la oficina"... Bustilia Grandchichier, señora pechugona, fue de viaje con su marido e hizo tantas compras que el esposo se preocupó: de seguro al regresar tendrían problemas en la aduana. "No te inquietes, viejo -lo tranquiliza ella-. En el momento en que nos vayan a revisar me las arreglaré para que se me rompa un tirante del brasiér"... En el corral había dos gallos. Uno le dice al otro: "Ya sé que esto no es justo, Quiquirino, pero la verdad es que no hay justicia en este mundo. Yo seguiré encargándome de las gallinas y tú seg