Un hombre vio que lo que ganaba no le alcanzaba ya para hacer frente al gasto familiar. Comentando con su amigo le dijo: ?Ya no me alcanza. Voy a poner a mi vieja a trabajar; de perdida ganará unos trescientos pesos diarios?. ?No hombre, -responde el amigo-. Si la pones a trabajar de perdida, puede ganar hasta mil pesos diarios?... El alpinista resbaló en la montaña y hubiera caído al fondo de horripilante precipicio si no es porque en su caída alcanzó a pescarse de unas frágiles ramitas. Quedó de allí colgado angustiosamente, viendo a sus pies la horrible sima. Reuniendo todas sus fuerzas grita el alpinista hacia arriba: ?¿Hay alguien ahí??. Nadie le responde. ?¿Hay alguien arriba?? -vuelve a preguntar-. Y entonces una voz majestuosa, resonante, se oye venir desde los cielos: ?Arriba est