Doña Tebaida Tridua leyó el cuento que ahora sigue y sufrió un raro fenómeno de esquizotriquia: todos los cabellos se le dividieron por la punta, con la cual la ilustre dama, presidenta ad vitam de la Pía Sociedad de Sociedades Pías, cobró aspecto de ménade o gorgona. Para evitar que dicho cuadro degenerara en falacrosis, extrema forma de alopecia, los facultativos prescribieron un tratamiento a base de ibogaína (Tabernanthe iboga), a fin de aumentar el flujo hemático a la región craneal de la paciente. Las personas propensas a tricomas deben por tanto abstenerse de leer el siguiente chascarrillo... Cierto médico examinaba a un señor. En el curso del examen el galeno advirtió que la parte varonil de aquel sujeto era pequeña en grado extremo: la Naturaleza se había mostrado con él mezquina,