Doña Frigidia, ya se sabe, es la mujer más fría del planeta. En cierta ocasión fue al cine a ver la película "Los últimos días de Pompeya" (1959, con Steve Reeves y Christine Kaufmann, dirección de Mario Bonnard), y su presencia en la sala cinematográfica fue suficiente para que se congelara la lava del Vesubio, con lo cual la gran escena de la erupción no pudo ya llevarse a cabo, y se libró Pompeya de la destrucción. Pues bien: don Frustracio, el resignado esposo de doña Frigidia, les contó a sus amigos en el bar: "Anoche hice el amor con mi señora, y en el curso del acto ella mostró cierto interés". Le pregunta uno: "¿Cómo te diste cuenta de eso?". Responde don Frustracio: "Porque dejó caer la lima con la que estaba arreglándose las uñas"... Pepito tenía 5 años, y era vecino de Rosilita,