Por Cristal Barrientos Torres
EL SIGLO DE TORREÓN
Cada año los matachines refrendan su fe en la Virgen de Guadalupe por los milagros recibidos
TORREÓN, COAH.- Los sones de la música se escuchan sobre la avenida Juárez. Los matachines, de baile encorvado y pisadas fuertes, llenan la arteria de color con sus penachos y naguillas de lentejuela, mientras el ruido de los tambores, carrizos y guajes, anuncia el paso de la imagen de la Virgen de Guadalupe.
Al son que se toca, la gente los ve pasar. Las barriguillas van en líneas paralelas, siguiendo a sus capitanes, que dan la vuelta a la fila, para llegar siempre a donde empezaron la pisada. Detrás de los danzantes, van los peregrinos con sus cantos, velas y devoción inquebrantable.
Cada año en Torreón, desde el 23 de noviembre hasta el