Le cuenta un tipo a otro: "Anoche hice feliz a mi esposa en la recámara". "¿De veras? -se interesa el otro-. ¿Cómo le hiciste?". Explica el tipo: "Le dije: ?¡Qué hermosas cortinas compraste, mi vida! ¡Deberías comprar otras para la sala!?"... La mujer de Capronio le pregunta: "Dime la verdad. ¿Qué edad aparento?". Responde él: "Por tu cara, 20 años. Por tu busto, 18. Por tu cintura, 15. Por tus caderas, 25...". "¡Mi vida! -exclama extática la señora-. ¡Me estás adulando!". "Espera -replica el vil sujeto-. Todavía me falta sumar"... Eran las tres de la mañana cuando sonó el timbre de la casa. El esposo y la esposa despertaron llenos de alarma. Le dice ella a él: "Asómate por la ventana a ver quién es". El hombre asoma por la ventana y pregunta: "¿Quién es?". Responde abajo una voz de hombre