Dios Padre descendió a la Tierra, y llegó a los Estados Unidos. "Traigo unos mandamientos" -anunció. Preguntó un norteamericano: "¿En qué consisten?". Le contestó el Señor: "Son reglas para vivir bien. Por ejemplo: ?No matarás?". "¿?No matarás?? -se asombra el estadounidense-. Gracias; no nos interesa. Eso de no matar no sólo atentaría contra nuestro carácter nacional: también daría al traste con nuestra economía". Desolado, Dios se dirigió en seguida a México. "Traigo unos mandamientos -ofreció-. Con ellos ustedes podrán vivir mejor". Preguntó con gran interés el mexicano: "¿Quieres decir que con ellos podremos ir a los Estados Unidos?". Aclara Dios. "No precisamente. Mis mandamientos son reglas para una vida buena. Por ejemplo: ?No cometerás adulterio?". "¿No cometer adulterio? -exclama