Se casó Diminucio Maldotado. En la noche de bodas su flamante mujercita lo vio por primera vez al natural y le dijo: "Está bien que haya crisis, Diminucio, pero tú abusas"... Doña Facilia se fue a confesar. "Me acuso -dijo al sacerdote-, de haber engañado a mi marido". "¿Cuántas veces?" -pregunta el confesor. "Padre -replica doña Facilia-. Los pecados para usted; la estadística para mí"... Aquella chica era feminista. Declaró en la comida familiar: "Aspiro a ser igual que el hombre". "¡Ay, hijita! -suspira la abuela-. ¡Qué falta de ambición!"... Bustolina Grandchichier, vedette de moda, fue con el médico porque sentía amagos de catarro. El facultativo se abrió paso por entre el munífico tetamen de la actriz y procedió a escuchar con el estetoscopio sus ruidos pulmonares. Luego dictamina: "