Una de las notas principales del Estado es su soberanía. Lejos de ser una entelequia, una pura abstracción, en la soberanía radica la esencia del Estado. Algunos hacen derivar esa palabra, soberanía, de los vocablos latinos super omnia, que significan "sobre todas las cosas". Esto significa que no hay ningún poder, ni interno ni externo, superior al del Estado. Por virtud de la soberanía países tan pequeños, y tan desconocidos como Nauru tienen la misma calidad en el trato entre naciones que las más grandes potencias del planeta, digamos los Estados Unidos o Saltillo. Por eso el Estado mexicano, dentro de su territorio, tiene dominio sobre sociedades numéricamente mayores -la Iglesia Católica, por ejemplo- o económicamente más poderosas, como las grandes corporaciones industriales extendid