Decía una señora a sus amigas: "Mi marido tenía el cuerpo de un atleta. Ahora de eso ya nada más le quedan los pies?... Un inmigrante italiano llegó a vivir en Nueva York. Su hijo lo llevó al Yankee Stadium a presenciar un juego de beisbol en el que participarían las grandes estrellas del ayer. Jamás en su vida había visto el italiano un juego de pelota. En la primera entrada Mickey Mantle conectó un hit. "¡Corre, Mickey, corre!? -grita entusiasmado el señor. En la segunda entrada Roger Maris pegó un doble. "¡Corre, Roger, corre!? -grita otra vez el inmigrante. En la tercera entrada llega a batear Joe DiMaggio. El pitcher le da base por bolas. DiMaggio tira el bate con displicencia señoril. "¡Corre, Joe, corre!? -empieza a gritar ansiosamente el italiano. "No debe correr, papá -le informa