Por CATÓN
Aquel señor murió a consecuencia de una sobredosis de Viagra. ¡Lo que batallaron para cerrar la tapa del ataúd! (No le entendí)... Un oficial de policía envió a su esposa y a su hijo a una playa. Al cabo de una semana se reunió con ellos. Como tenía ya siete días -con sus noches- sin estar con su mujer, llegó poseído de urentes ansias amorosas, y de inmediato le pidió concúbito. "El niño está despierto y puede vernos" -respondió la mujer con un perfecto endecasílabo. El hombre, que no quería quedarse atrás en eso de la métrica, le sugirió: "¿Te parece si vamos a la playa? Haremos nuestro tálamo en la arena". Fueron, pues, y en un paraje solitario se entregaron al deliquio de la pasión frente al inmenso piélago. En eso estaban cuando llegó un guardián del orden público. "Eso no