Por CATÓN
Aquel pobre señor murió a consecuencia de un severo episodio del malestar que en algunas partes del País se llama "pringapiés" y en otras "carrerillas", o sea flojedad de vientre, cursos, evacuaciones, flujos o descomposición. Diarrea, para decirlo con claridad mayor. No sé si en el caso del señor citado esa diarrea fue caquéctica, cimótica, coleriforme, alba, de Cochinchina, crapulosa, lientérica, serosa, estercorácea, verminosa, colicuativa o crítica, que todas esas clases de diarreas hay, pero lo cierto es que el desventurado murió de diarrea. Su viuda, sin embargo, cuando le preguntaban de qué había muerto su marido, respondía: "De gonorrea". Uno de sus hijos le reprochó aquello. "Madre -la reprendió con suavidad-. ¿Por qué dice usted que papá murió de gonorrea? Todos sabe