Por CATÓN
Presento a mis cuatro lectores un nuevo personaje. Se llama Renecio, y es el hombre más terco del planeta. Nadie hay tan pertinaz o cabezudo como él. No le entra ni el hacha, como dice la gente en el Potrero de quien no escucha la voz de la razón. Sucedió que en la peluquería del pueblo, donde los lugareños celebran su tertulia, Renecio afirmó un día que los leones, al rugir, hacen: "Barrr". Opinó el barbero: "Creo que estás equivocado. Hacen: ?Grrrr?". "¡Mentiroso! -se enojó Renecio-. ¡Hacen: ?Barrr?!". Todos los tertulianos coincidieron en la opinión del fígaro, y dijeron que los leones hacen: "Grrrr". Renecio, con crispación creciente, les dijo: "¡Mentirosos!". Propuso el peluquero: "Vayamos con el maestro de la escuela y preguntémosle cómo hacen los leones". En efecto, acu