Por CATÓN
Si López Obrador y sus cercanos copartícipes conocieran en verdad el sentimiento de la gente sabrían que en su inmensa mayoría los mexicanos los rechazan ya. Sin embargo esos empecinados radicales parecen estar cegados por sus propios yerros. Confunden una pequeña parte del DF con toda la República, y piensan que las delegaciones que de los estados han llegado a participar en sus acciones traen consigo el sentir general de sus comunidades, cuando en verdad son grupúsculos que sólo representan su interés o su particular utopía. Aunque AMLO y sus operadores hayan llenado el Zócalo, aunque varias veces más lo llenen, la opinión contraria que se les opone en todo el País es aplastante. Aún están en tiempo de hacer de su movimiento un activo valioso tanto desde el punto de vista de