Por CATÓN
Llega un sujeto a pedir trabajo de vendedor en una tienda. Mientras hablaba con el dueño de la tienda guiñaba una y otra vez el ojo izquierdo. "-Lo siento -le dice el señor-. Tiene usted un tic muy especial, impropio para la actividad de ventas. Ningún cliente le va a creer a un vendedor que mientras habla de las ventajas de un producto está cerrando el ojo?. "-Ah -dice el sujeto-. Ese problema lo arreglo fácilmente?. Del bolsillo del saco extrae un par de aspirinas y se las toma. El tic desaparece de inmediato. Pero sucedió que al sacar las aspirinas se le salió del saco un montón de condones que llevaba. Le dice el de la tienda: "-Mire: lo del tic es ahora lo de menos. Veo que no es problema; se le quita con las aspirinas. Pero no puedo contratar a alguien que lleva una vida