He aquí el modo en que mis cuatro lectores pueden jugarle una pesada broma a algún amigo. Díganle: "Voy a contarte una cosa que pasó. Tres enanitos estaban platicando. Manifestó el primero: 'Estoy seguro de que tengo las manos más pequeñas del mundo. No creo que haya en los cinco continentes quien tenga las manos más pequeñas que yo. Iré a la oficina de Guinness a fin de que me pongan en su libro de récords'. Fue el enanito y regresó llenó de alegría. 'Estaba yo en lo cierto -dijo a sus compañeros-. Se comprobó que no hay en el mundo quien tenga las manos más pequeñas que yo. Mi nombre quedó ya inscrito en el Libro de Récords de Guinness'. Declaró el segundo enanito: "Estoy seguro de que tengo los pies más pequeños del mundo. No creo que haya en los cinco continentes quien tenga los pies m