Hay quienes se molestan al advertir las contradicciones en que continuamente incurre López Obrador. La última fue haber declarado en una entrevista radiofónica que el fraude electoral de que se dice víctima no fue cibernético -cosa que siempre había sostenido- sino "a la antigüita", cometido en las casillas el día de la elección. Seguramente sus asesores le hicieron ver la inconveniencia de afirmar tal cosa en vista de la naturaleza de las impugnaciones presentadas ante el Trife por el PRD. El caso es que AMLO se patraseó otra vez, para decirlo con expresión de uso en Tabasco, donde "patrasearse" equivale a recular, a desdecirse. Ahora López Obrador manifiesta que (siempre sí) el fraude fue cibernético... pero también a la antigüita. Algunos ven inconsistencia en el discurso del candidato