Moe Beedick era una señora grande y gorda. Cuando al caer la tarde iba por la calle todos los niños de la escuela caminaban atrás de ella para taparse el sol. Fue a la consulta de un médico especializado en el tratamiento de la obesidad. "Mire qué gorda estoy, doctor -le dijo desolada-. Hasta pena me da que me examine". "Vamos, vamos -la tranquiliza el facultativo-. No está usted tan gorda. A ver: abra la boca y diga ?Mu?"... Babalucas trabajaba en una tienda de ropa para hombres. Llegó un sujeto y le dijo: "Quiero esa corbata". La toma Babalucas y empieza a envolverla. "No -lo detiene el cliente-. Cambié de opinión. En vez de la corbata dame un par de calcetines". Babalucas procede a envolver los calcetines. El hombre los recibe y sin más se encamina hacia la puerta. "¡Señor" -lo llama Ba