Alguien dijo que el sexo es el precio que las mujeres tienen que pagar por el matrimonio, y el matrimonio es el precio que los hombres tienen que pagar por el sexo. No sé si tal afirmación sea cierta, pero sí sé que Astatrasio Garrajarra contrajo matrimonio con Sufricia Malestela. Los papás de la novia se oponían a la boda, pues él era un borracho que en toda su vida no completaba un turno de 8 horas de trabajo, pero la infeliz joven se prendó del ebrio, y ya se sabe que cuando una mula dice: "No paso", y una mujer dice: ?Me caso?, la mula no pasa y la mujer se casa. Se efectuaron las bodas, pues, y comenzó el calvario de Sufricia. (El hombre se casa pensando que su mujer nunca cambiará, y al día siguiente de la boda la mujer cambia. La mujer se casa pensando que su hombre cambiará, y el h