Linda palabra es "paparrucha". Lástima que la usemos tan poco, habiendo tantas. Una paparrucha es una tontería insustancial, desatinada. Dirá paparruchas, por ejemplo, quien todavía ponga en duda los resultados la elección presidencial. No hay una sola evidencia que permita sustentar, ni aun en forma endeble, ese cuestionamiento. Observadores nacionales y extranjeros están acordes en señalar que ésta fue la jornada electoral más clara y transparente en la historia mexicana. Pretender enturbiarla no sólo es denigrar el trabajo de cientos de miles de mexicanos que participaron en el proceso, es también debilitar la todavía frágil estructura democrática de nuestra vida pública, cuya firmeza todos deberíamos buscar. También es paparrucha la exigencia de que se haga un nuevo conteo, voto por vo