Himenia Camafría, madura señorita soltera, llamó por teléfono al manicomio del lugar. "¿Se les escapó un maniático sexual?". "Efectivamente -responde el encargado-. ¿Sabe usted dónde está?". Dice la señorita Himenia: "Mañana se los llevo"... Bustolia y Nalgarina, coristas de segunda en un teatro de tercera, hablaban de su compañera de cuarto. Comenta Bustolia: "Pompana anda con ese ricachón por motivos religiosos". Pregunta Nalgarina: "¿Por qué por motivos religiosos?". Explica Bustolia: "Adora el dinero"... El amor, ya se sabe, es el triunfo de la imaginación sobre la inteligencia. Simpliciano, por ejemplo, se enamoró ciegamente de Uglicia. Sólo con ceguedad podía prendarse así, pues la muchacha era más fea que un coche por abajo. Si hubiera sido la princesa del cuento el sapo no se habrí