Salta del lecho la ancianita y metiéndose en el ropero le dice con tono perentorio al hombre que la acompañaba ?¡Rápido, Pitoncio! ¡Ponte la máscara del lobo! ¡Ahí viene Caperucita!?... La señora salía a trabajar, y llevaba a su casa buen dinero. El marido, sin embargo, no sabía en qué consistía el trabajo de su esposa. Cierta noche quiso hacerle el amor. Le dice ella: ?Lo siento, querido. No acostumbro llevar trabajo a la casa?... En la oficina el orgulloso papá presumía de los avances de su primogénito. Mi bebé ?decía-, tiene apenas nueve meses de edad, y ya dice ?papá?- ?-Anda ?le aconseja uno de sus compañeros dándole una palmadita en la espalda-. No hagas caso. ¡Las criaturas qué saben!?.... Es importante lo que sucederá en estos días hasta el 2 de julio, pero más importante aún será