Rosibel y Susilor, secretarias las dos, cambiaban impresiones sobre sus respectivos jefes. Se queja Rosibel: "-Mi jefe es muy demandante. Me obliga a estar pendiente siempre del reloj". Y dice Susiflor: "-El mío es todavía más demandante. Me obliga a estar pendiente siempre del calendario"... En una fiesta la señora hablaba de su hija. "-Es una gran pianista -decía con orgullo-. Toca el Concierto para la mano izquierda, de Ravel". Un joven invitado le comenta al oído a otro: "-¡Y no sabe todo lo que hace con la derecha!"... El marido le dice a su señora: "-Cornamusa: me informan mis amigos que me estás engañando con un radioaficionado. Contesta la señora: "-Negativo. Cambio y fuera"... El duque de Culiánchez invitó por fin a su vecino, un modesto terrateniente sin timbres de nobleza, a caz