El guajolote y la guajolota estaban haciendo el amor. Ni él ni ella parecían estar derivando gozo de la erótica ocasión. Le sugiere el guajolote a la guajolota: ?Hagamos algo: pensemos en cisnes?. (NOTA: La palabra ?guajolote? es un mexicanismo que sirve para designar al pavo (Meleagris gallopavo), tanto silvestre como doméstico. Acerca del guajolote -también llamado totol, pípilo, mulito, conche o concho- escribió el Padre Sahagún en tiempos de la Colonia: ?... Tiene unos corales rojos que le cuelgan sobre el pico. Los que quieren mal a otros denles a comer disimuladamente esa carne blanduja, y con eso ya no pueden armar el miembro gentil...?. ¡Dios nos libre de comer tan pernicioso guiso!)... Los políticos no se hartan de política, pero nosotros sí. Y, la verdad, nos habían cansado ya su