MATAMOROS, COAH.- Unos cuantos pasos y está el bordo del río Aguanaval, el cauce es casi su patio, pero Felícitas Ramírez, "no se va y no se irá de ese lugar'', que se localiza en el ejido Flor de Mayo, municipio de Matamoros.
Dijo: "Prefiero seguir en este peligro, ya estoy aquí y no voy a perder todo lo que tengo, aun cuando en las avenidas del río, las noches son de desvelo, desesperación, angustia al oír y ver llegar el agua, pero todo lo supera la idea de seguir adelante''.
Felícitas, al igual que 100 personas, alrededor de diez familias, entre ocho y diez adultos, jóvenes y niños, por cada casa, viven aproximadamente a 12 metros del río Aguanaval.
En su mayoría llegaron a vivir hace 30 años al ejido Flor de Mayo, cuando el agua del río se llevó numerosas casas y desapareció tres c