Estoy preparando la publicación de uno de los chistes más rojos y con mayor contenido sicalíptico de cuantos han aparecido en la historia de esta sección desfachatada. El relato se llama "¡Venganza!", altitonante nombre que recuerda los títulos de aquellos folletones que sacaban a luz en el antepasado siglo autores como Feval o Ponson du Terrail. La historia recoge casos de horribles venganzas sanguinosas. Por citar sólo un ejemplo recordemos aquella de Fulberto, tío de Eloísa, hermosa dama del medioevo. Entró en amores la muchacha con Abelardo, joven clérigo. El tal Fulberto, en paroxismo de ira por la seducción de su sobrina, mandó castrar a su galán. Retirados del mundo los enamorados sostuvieron una correspondencia de amor espiritual cuyas páginas figuran entre las más bellas del epist