Francisco I. Madero, Coah.- José Luis Marrufo Álvarez es un hombre tranquilo y en consecuencia, toma las cosas con calma.
La experiencia personal le dice al que hoy gobierna este empobrecido municipio que pedir mucho no resuelve nada y que quien pretende abarcarlo todo termina por apretar poco.
Se conforma con ir resolviendo los asuntos tal y como se vayan presentando y aunque el nivel de marginación que se evidencia en cada una de las calles, en las plazas y mercados de este municipio dibuja un escenario de rezagos que demandan atención urgente, el alcalde prefiere ir paso a paso.
De entrada Marrufo Álvarez asegura que encontró al municipio bien, pero advierte que su contador, el mismo que le ha asesorado en sus negocios particulares desde hace doce años realiza una suerte de audito