Ayer fue un día en el que se rompió lo cotidiano en la Presidencia Municipal de Torreón, para dar paso a lo inaudito.
Primero eran poco más de 20 mujeres, luego 30... 40 y así estuvieron llegando más a la explanada de la presidencia hasta que se completó casi la centena, incluyendo algunos homosexuales. Al llegar su representante, Olga Ramos, fue abordada por los reporteros y lanzó tajante su amenaza: “Si no nos hacen caso los de la Presidencia, nos vamos a encuerar, ya les habíamos dicho”.
Y así fue, como no eran atendidas ya en la sala de cabildos, a donde entraron en tropel, una de las manifestantes, un poco pasada de peso, se levantó de su asiento, se descalzó y tras subirse la falda hasta la cintura, trepó a la mesa, donde se puso a bailar precisamente en el lugar desti