Matamoros, Coah.- Felipe Medina Cervantes es contundente: El Municipio se encuentra en un proceso de rehabilitación que exige mucho trabajo, eficiencia y honestidad y el que no cumpla, se va.
El alcalde enfrenta con serenidad lo que desde fuera pareciera una rebelión de los grupos tradicionales de poder. Minimiza las expresiones de inconformidad y advierte a todos sus detractores que no le temblará la mano para poner orden.
Médico de profesión, Felipe Medina ocupa hoy una pequeña y modesta oficina en donde solamente está su escritorio, dos sillas, un sillón y una televisión; a sus espaldas dos fotografías del Gobernador, una al momento de rendir protesta y otra con toda la familia Martínez y Martínez. Esa es su trinchera, desde la que soporta la primera andanada de protestas de los mismo