La otra noche estaba yo soñando que Dios estaba soñando la otra noche.
Y que, soñando Dios, Dios soñaba que había hecho al mundo. Que en seis días había formado los cielos y la tierra, la noche y el día, el sol, la luna y las estrellas, el mar con todos sus pescaditos, las hierbas y los animales que llenan la redondez del globo, y que finalmente había hecho al hombre.
Y seguía soñando Dios, y soñaba el Diluvio, la Torre de Babel, el fuego de Sodoma y Gomorra, el Éxodo y todas las demás cosas que han pasado hasta pasar las cosas que están pasando hoy.
De pronto Dios salía de su sueño y despertaba.
Y en el momento en que despertaba Dios, el mundo que estaba soñando se acababa.
Como el mundo no se ha acabado supongo que Dios sig